viernes, 15 de abril de 2011

El crack de la bolsa

El Crac del 29, también conocido como la Crisis de 1929, fue la más devastadora caída del mercado de valores en la historia de la Bolsa en Estados Unidos, tomando en consideración el alcance total y la larga duración de sus secuelas.

Se suelen usar las siguientes tres frases para describir este colapso de las acciones: Jueves Negro, Lunes Negro y Martes Negro.
Todas ellas son apropiadas, dado que el crac no fue un asunto de un solo día. La caída inicial ocurrió el Jueves Negro (24 de octubre de 1929), pero fue el catastrófico deterioro del Lunes Negro y el Martes Negro (28 y 29 de octubre de 1929) el que precipitó la expansión del pánico y el comienzo de consecuencias sin precedentes y de largo plazo para los Estados Unidos.

La crisis de 1929

     Entre 1929 y 1939 tiene lugar una gran crisis económica de consecuencias nefastas en todo el mundo. La crisis estalla el 24 de octubre de 1929 en Wall StreetPronunciado /güal estrit/, con un crac de la bolsa debido al sobreprecio de los valores que cotizaban, desde hacía años, al alza, por motivos especulativos. El crac de la bolsa supuso la descapitalización repentina de la industria y las empresas norteamericanas, y por exportación las de todo el mundo.
     EE UU exporta la crisis al resto del mundo, con lo que se generaliza una cierta desconfianza ante el sistema capitalista que radicaliza ideológicamente a las clases desfavorecidas, y a aquellos (las clases medias) que peor salen paradas con la crisis. En esta época tienen un auge espectacular el comunismo y el fascismo. En Italia las corporaciones industriales ya habían tomado el poder por medio del fascismo. Otra consecuencia de la crisis es el elevado número de parados.

jueves, 14 de abril de 2011

matteotti

Giacomo Matteotti (Fratta Polesine, provincia de Rovigo, 22 de mayo de 1885Roma, 11 de junio de 1924) fue un político socialista italiano.
Nacido en una familia adinerada, Matteotti se licenció en Derecho en la Universidad de Bolonia, donde entró en contacto con el movimiento socialista, en el cual se convirtió pronto en una figura destacada. Durante la Primera Guerra Mundial sostuvo la necesidad de mantener la neutralidad de Italia, lo que le costó su encarcelamiento en Sicilia.
Apodado «La Tempestad» por su impetuosidad militante, no descuidó su lado más humano, donando gran parte de su salario como diputado a un orfanato de niños.
Matteotti fue el jefe del Partido Socialista Unitario en la Cámara de los Diputados, donde tomó posición contra el fascismo y contra Benito Mussolini, siendo durante un cierto tiempo el portavoz de la reducida oposición parlamentaria al Partido Nacional Fascista.
El 30 de mayo de 1924 Matteotti tomó la palabra en la Cámara para protestar por las elecciones que se habían celebrado el 6 de abril. Mientras de la bancada fascista surgían los gritos y las risotadas, Matteotti lanzaba un histórico discurso en el cual desgranaba una a una todas las ilegalidades y los abusos cometidos por los fascistas al objeto de alcanzar la victoria en las elecciones. Al término del discurso, después de recibir las felicitaciones de sus compañeros, les respondió: «Yo ya he hecho mi discurso. Ahora os toca a vosotros preparar el discurso fúnebre para mi entierro».

La dictadura de mussolini

Las elecciones municipales se convirtieron en reliquia del pasado; se apartó de la administración —y se privó de pasaporte— a los que no pertenecieran al partido fascista; desaparecieron los derechos sociales como el de huelga; se suprimieron los jurados sustituyéndolos por tribunales especiales sin derecho a la apelación ni a los testigos de descargo; y la OVRA (Organizzazione di Vigilanza e Repressione dell´Antifascismo) transformó el país en un estado policial. En pocas semanas, el número de exiliados ascendió a una decena de miles de personas. Para los demás opositores directos —apenas unos centenares— quedaron reservados los presidios de las islas Lipari y Pontinas, o el asesinato clandestino ejecutado por los fascistas. Estos hechos execrables comparados con el terror de masas implantado por Lenin parecieron de escasa relevancia para los contemporáneos de Mussolini.

Ciertamente, en términos cuantitativos y cualitativos, las terribles acciones del fascismo italiano eran, en ese momento, muy inferiores a las de los bolcheviques que estaban envueltos en una guerra provocada por ellos que no se saldaría con menos de trece millones de muertos y dos millones de exiliados. En otras palabras, las acciones represivas de Mussolini casi parecían una simple algarada. Esta simple comparación, cuyos términos son obvios, explica en buena medida que el principio del gobierno fascista fuera aplaudido por buena parte de las potencias políticas sin excluir a la Santa Sede. Pero además, el dirigente fascista no pretendía, al menos en apariencia, alterar el orden sino lograr que éste imperara. A partir de 1926, Italia firmó acuerdo de amistad tras acuerdo de amistad con otros países. Gandhi lo definió como un superhombre con el que no podía compararse, el arzobispo de Canterbury lo denominó “el gigante de Europa” y Churchill confesó que hubiera estado con él desde el principio si hubiera sido italiano. Sin duda, Mussolini se había convertido en el hombre del momento.

partido fascista

El Partido Nacional Fascista (PNF) fue un partido político italiano, máxima expresión del fascismo y único partido legal durante la dictadura de Benito Mussolini. El PNF fue fundado en Roma, el 7 de noviembre de 1921 por iniciativa de Mussolini al convertirse en partido los Fasci italiani di combattimento.
Los fascistas conquistaron el poder el 28 de octubre de 1922, al ser nombrado Mussolini jefe de gobierno tras la Marcha sobre Roma. Creando una ley electoral que beneficiaba a los ganadores, el PNF consiguió la mayoría absoluta en abril de 1924. Este triunfo fue duramente criticado por la oposición que denunció numerosas irregularidades, sobre todo el diputado socialista Giacomo Matteotti, asesinado poco después de sus denuncias.
El partido se convirtió en el único permitido desde 1928 a 1943. Sin embargo, el PNF se disuelve con el arresto de Mussolini. Con la liberación del dictador por los alemanes, el partido se refunda con el nombre de Partido Fascista Republicano, que concluirá su existencia con la muerte del Duce.

mussolini

Benito Amilcare Andrea Mussolini (Dovia di Predappio, Forlì, 29 de julio de 1883Giulino di Mezzegra, 28 de abril de 1945) fue un militar, político y dictador italiano. Primer ministro del Reino de Italia con poderes dictatoriales desde 1922 hasta 1943, cuando fue depuesto y encarcelado brevemente. Escapó gracias a la ayuda de la Alemania Nazi, y recibió el cargo de presidente de la República Social Italiana desde septiembre de 1943 hasta su derrocamiento en 1945, y posterior muerte por ejecución.
Mussolini —también conocido como el Duce— pasó de ser el número 3 en el escalafón del Partido Socialista Italiano y dirigir su rotativo Avanti!, a promover el fascismo dentro de Italia. Durante su mandato estableció un régimen cuyas características fueron el nacionalismo, el militarismo y la lucha contra el liberalismo y contra el comunismo, combinadas con la estricta censura y la propaganda estatal. Mussolini se convirtió en un estrecho aliado del canciller alemán Adolf Hitler líder del Nazismo, sobre quien había influido. Bajo su gobierno, Italia entró en la Segunda Guerra Mundial en junio de 1940, como aliado de Alemania Nazi. Tres años después, los aliados invadieron el Reino de Italia y ocuparon la mayor parte del sur del país. En abril de 1945, trató de escapar a Suiza, pero fue capturado y fusilado, cerca del lago de Como por partisanos comunistas. Su cuerpo fue llevado a Milán donde fue ultrajado.

staling

Iósif Stalin ( Gori, Georgia, 6 de diciembrejul./ 18 de diciembre de 1878greg.Moscú, 5 de marzo de 1953)[1] , también conocido en español como José Stalin, [2] fue el máximo líder de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y del Partido Comunista de la Unión Soviética desde mediados de los 20's hasta su muerte en 1953.
Dirigió la "construcción del socialismo" en la URSS, que pasó de ser un país rural a una potencia industrial. El nivel de vida de la población se elevó. En contraparte, dirigió un régimen represivo de la población, caracterizado por la presencia de campos de trabajo, campañas de represión política, y deportaciones. Diversos historiadores estiman que las víctimas del régimen de Stalin oscilan entre 643.000 y 60 millones de muertos con una media entre todos ellos de unos 20 millones.[3]
Durante el gobierno de Stalin, la Unión Soviética desempeñó un papel fundamental en la derrota de la Alemania Nazi en la Segunda Guerra Mundial (1939–1945) tras la cual llegó a ser considerada una superpotencia.